Arquitectura, Concurso
Nueva sede colegio arquitectos Alicante

Nueva sede colegio arquitectos Alicante: propuesta finalista con plaza pública, salones de actos y acceso institucional. tamatestudio.

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Nueva sede colegio arquitectos Alicante — Memoria maqueta

Nueva sede colegio arquitectos Alicante · concurso finalista.

La nueva sede colegio arquitectos Alicante, diseñada por tamatestudio y finalista del concurso convocado en 2001, responde a un encargo doble: dar sede a la institución y devolver espacio público a la ciudad. En un solar profundo, encerrado entre fachadas, el proyecto renuncia al gesto exterior. Se piensa desde la sección y confía su imagen a una envolvente translúcida que emite hacia la calle la vida del edificio.

Un solar entre medianeras y una sección como origen.

El proyecto no nace de un alzado, porque el solar apenas lo permite. Nace de un corte. El boceto a lápiz que abre la propuesta es una sección habitada: un recinto vertical comprimido entre medianeras, donde cajas de distinto tono se apilan, se deslizan y dejan vacíos entre sí. El grafito carga los llenos y reserva los huecos; el suelo rayado ancla la pieza al terreno. Ese dibujo contiene ya toda la estrategia: cuando la parcela niega el frente, el orden se busca en profundidad y en altura.

Las plantas del panel desarrollan esa intuición con método. Cada nivel se organiza como un paisaje distinto de piezas, y la matriz de esquemas que acompaña a los planos estudia de forma sistemática cómo varía la posición de los volúmenes piso a piso. El edificio no repite una planta tipo: la reescribe en cada nivel según el programa que aloja.

La calle conquista la plaza.

La tesis urbana del proyecto cabe en una frase de la propia memoria: la calle conquista la plaza de actividades públicas. La institución no se retira tras un vestíbulo; sale al encuentro. La plaza pública funciona como extensión activa de la calle y antesala cívica del edificio, un lugar de llegada, espera, relación y visibilidad donde la actividad colegial se hace accesible a la ciudadanía.

Los salones de actos sostienen esa condición. No son piezas cerradas sobre sí mismas: comunican con la plaza y trasladan su intensidad al ámbito urbano. Su información, su luz y su actividad se traducen hacia el exterior, y el conjunto queda abierto a conferencias, encuentros y exposiciones vinculadas a la arquitectura y a la ciudad. La sede se presenta como institución visible y permeable.

Coche, parada, peatón, acceso, intersticio, tramitación.

La propuesta se organiza como una cadena de situaciones espaciales. Se llega en coche, se detiene, se camina, se cruza el umbral, se habita el intersticio, se tramita. La secuencia, que la memoria enuncia casi como una partitura, no es solo funcional: cada momento se convierte en una parte reconocible de la experiencia del edificio, y lo urbano se decanta paso a paso en lo institucional.

El intersticio es la pieza clave de esa cadena. Media entre exterior e interior, entre movimiento y estancia, entre administración y ciudad. Acceder a la sede significa atravesar una gradación construida, no cruzar una puerta. Una condición análoga ordena la llegada en el centro deportivo de Leganés y en el concurso de la sede de rehabilitación psicosocial en Alicante.

Un contenedor translúcido de cajas apiladas.

Las maquetas de metacrilato explican el sistema con precisión. El edificio se presenta como un contenedor translúcido en cuyo interior se apilan bandejas de forjado y cajas de programa. Las piezas mayores, salones y salas de uso colectivo, se leen como volúmenes opacos que se deslizan entre niveles; las bandas de trabajo y gestión ocupan los estratos intermedios. Una serie de maquetas de planta, fotografiadas como objetos autónomos que proyectan su propia sombra, confirma que cada nivel es un paisaje interior con reglas propias.

La maqueta ensaya incluso la tesis en su forma más literal: dos prismas gemelos, uno vacío y otro lleno. El límite se mantiene sereno y constante mientras el interior se organiza con libertad. El orden del conjunto no depende de la forma exterior, sino de la tensión entre las cajas y el vacío que las separa.

La fachada como filtro de información.

Encerrado entre fachadas, el edificio elige contarse a través de la suya. La envolvente se plantea como una piel translúcida de retícula densa, un filtro que gradúa luz y visión en lugar de sellar el límite. A su través, los volúmenes interiores se perciben a distintas profundidades, con mayor o menor nitidez según su posición. La fachada gana espesor sin ganar masa.

La operación pertenece a una tradición precisa: la del edificio entre medianeras que confía toda su expresión a una piel luminosa, cuyo precedente mayor es la Maison de Verre. Como allí, el alzado no compone huecos: revela contenidos. De día devuelve a la calle una superficie serena; encendido, el edificio actúa como una linterna urbana que emite su actividad. La sede comunica lo que ocurre dentro sin gesto añadido, en coherencia con la voluntad de institución abierta que gobierna la propuesta.

Programa colegial: representación y uso cotidiano.

La sede no solo resuelve actos representativos. Atiende también los usos ordinarios de gestión y trabajo: la tramitación de visado, la llegada de usuarios, las pausas y las esperas forman parte de la realidad diaria del edificio. La propuesta organiza estas funciones sin fragmentarlas, dentro de una misma estructura espacial donde lo administrativo y lo público conviven.

El resultado es una arquitectura sobria, precisa y abierta, donde la forma nace de la articulación entre flujos, accesos, espacio público y actividad colegial. La sede no se impone como volumen autónomo: se deja atravesar por relaciones. La calle entra en la plaza, la plaza se aproxima al edificio y el edificio devuelve actividad a la ciudad.

Presentada bajo el lema 37 BJK, la nueva sede colegio arquitectos Alicante alcanzó la condición de finalista con una propuesta que media entre espacio urbano e institución desde la apertura, la claridad y la construcción de un lugar compartido. Si buscas un estudio de arquitectura en Alicante, tamatestudio desarrolla cada concurso desde las condiciones reales del encargo.

Ficha técnica del proyecto.

Proyecto: Nueva sede del Colegio de Arquitectos de Alicante
Tipología: Concurso · Finalista · Sede colegial
Fecha de proyecto: 2002
Localización: Alicante

Autores: tamatestudio (pablo belda + tomás amat)
Diseño: Tomás Amat, Pablo Belda, Jacobo Alonso
Colaboradores: Ángel Sánchez, Fernando Amat, David Rico, David G. Llop, Nuria Ramos
Maqueta: Tomás Amat
Fotografía: Tomás Amat