Oficinas Urbaestilo · reforma de oficinas en Elda.
Las Oficinas Urbaestilo se conciben como un edificio corporativo con una presencia clara dentro del entorno urbano. En primer lugar, el proyecto entiende que la arquitectura no solo debe albergar una actividad. También debe transmitir una imagen firme, precisa y reconocible. Por ello, la propuesta construye una identidad empresarial ligada a la solidez, la seguridad y la capacidad tecnológica.
La implantación del edificio refuerza ese objetivo. De este modo, su escala y su configuración lo convierten en una pieza visible y estable dentro de la ciudad. La arquitectura asume su papel representativo y lo transforma en valor corporativo. Como resultado, el conjunto proyecta confianza desde el exterior y confort desde el interior.
Además, este proyecto forma parte del trabajo desarrollado por tomas amat estudio de arquitectura y puede leerse en relación con otros proyectos de arquitectura del estudio. Asimismo, su enfoque conecta con una manera de proyectar donde implantación, uso y expresión construida actúan de forma conjunta.
Contenedor empresarial
Las Oficinas Urbaestilo se plantean como un gran contenedor empresarial. Sin embargo, esa condición no se limita al tamaño del edificio. También define su capacidad para representar a la empresa con una imagen nítida y coherente. La arquitectura no se reduce a resolver un programa. Al contrario, ordena una presencia urbana capaz de reforzar la visibilidad de la marca.
La propuesta busca una expresión firme y contemporánea. Por lo tanto, el edificio transmite estabilidad sin caer en excesos formales. La composición exterior se apoya en una lectura clara, compacta y bien medida. Esa decisión ayuda a construir una imagen corporativa reconocible y duradera.
Igualmente, el proyecto entiende que la sede de una empresa debe comunicar sus valores de forma directa. En este caso, la arquitectura transmite solidez, desarrollo y control. Esa lectura exterior prepara lo que sucede dentro. El edificio anuncia ya una organización precisa y una forma de trabajar avanzada.
Tecnología e identidad corporativa
La empresa necesitaba una sede capaz de expresar competitividad y preparación técnica. En consecuencia, la propuesta integra una imagen ligada a la innovación y a la eficacia. Esa condición aparece en la forma de ordenar los espacios, en la claridad de los recorridos y en la lógica general del conjunto.
La tecnología no se presenta como un añadido superficial. Más bien estructura el funcionamiento del edificio en distintos niveles. Por ejemplo, aparece en el mobiliario especializado, en las herramientas de trabajo y en las instalaciones necesarias para la actividad diaria. Además, se extiende a la iluminación, al soporte operativo y a los espacios comunes.
De este modo, las Oficinas Urbaestilo no separan representación y rendimiento. Ambas condiciones avanzan juntas. La sede empresarial ofrece una imagen firme hacia fuera y un funcionamiento eficaz hacia dentro. Esa coherencia refuerza la identidad del proyecto y mejora su valor corporativo.
Oficinas Urbaestilo con interiores cálidos y funcionales
Aunque el exterior transmite firmeza, el interior responde a una lógica complementaria. En concreto, debía ofrecer calidez, limpieza y comodidad. Por ello, la organización espacial busca un ambiente de trabajo claro, amable y bien resuelto. La arquitectura cuida la imagen corporativa, pero también la experiencia cotidiana de quienes utilizan el edificio.
Las Oficinas Urbaestilo son la sede corporativa de una empresa en Elda, resuelta por tamatestudio en un volumen compacto de 280 m². El encargo pedía dos cosas a la vez: una imagen firme y reconocible hacia la ciudad y un interior cálido y eficiente para el trabajo diario. El proyecto las concilia por contraste, entre una piel cerrada y un interior luminoso.
Un volumen cerrado, una imagen firme.
Hacia el exterior, el edificio se presenta como una pieza compacta y estable. La envolvente reduce los huecos a pequeñas perforaciones repartidas por la fachada que, de noche, se encienden como una constelación menuda sobre el plano opaco. Esa contención no es pobreza expresiva: construye una imagen de solidez y control, la que conviene a una sede que quiere leerse como segura y tecnológica.
La identidad corporativa se confía a la masa y a la medida, no al gesto. El edificio representa a la empresa por lo que es, un cuerpo rotundo y preciso, antes que por lo que exhibe. Esa economía expresiva es, además, la más duradera, porque no envejece con la moda.
El interior se abre y se ilumina.
Cruzado el acceso, el edificio cambia de registro. El interior es blanco, fluido y transparente: tabiques de vidrio separan sin cerrar, de modo que la mirada atraviesa las zonas de trabajo y el espacio se percibe mayor de lo que mide. Un vacío a doble altura organiza el conjunto y conduce la luz cenital hasta la planta baja.
En el vestíbulo, una celosía de lamas verticales blancas filtra el paso sin interrumpir la luz, y el logotipo de la empresa se imprime sobre el vidrio. Frente a la contención exterior, el interior elige la continuidad: pocas paredes opacas y muchas transparencias.
La luz como material.
La luz es el verdadero material del interior. El elogio de la sombra (1933). Trad. española: Siruela, 2013. ISBN 978-84-7844-258-4
No entra a raudales , los huecos exteriores son medidos, sino que se trabaja desde dentro. Bandas horizontales de luz rasante lamen los paramentos y subrayan la horizontalidad de las salas; la iluminación técnica acompaña los puestos de trabajo sin endurecer el ambiente. La penumbra controlada y el blanco continuo hacen perceptible cada transición entre piezas.
Recorrido y transparencia.
Una escalera de madera, con barandilla ligera, enlaza las plantas dentro del vacío y se convierte en el eje del recorrido. Alrededor, las cajas de vidrio , despachos y salas de reunión, ordenan el trabajo sin fragmentar la luz. El pavimento continuo unifica el suelo y refuerza la sensación de un único espacio recorrido, no de una suma de habitaciones. Incluso la sala de reuniones, con su mesa larga, se entiende como un episodio dentro de esa continuidad y no como un recinto aparte.
El plano de trabajo se organiza con la misma claridad. Las mesas blancas y las sillas de malla se disponen junto a las cajas de vidrio, bajo carriles de luz que recorren el techo, y el pavimento granular continuo acompaña ese orden sin interrupciones. El mobiliario y la instalación no se añaden al final: forman parte de la misma decisión que ordena el espacio.
Un interior cálido.
Aunque domina el blanco, el interior no resulta frío. La madera de la escalera y de algunos frentes aporta una temperatura doméstica, y la luz cálida de las bandas suaviza el contraste. Las zonas de trabajo, los recorridos y las áreas comunes se enlazan con naturalidad, sin rigideces ni pasillos residuales. El edificio cuida la imagen corporativa, pero también la experiencia cotidiana de quien lo usa: un entorno sereno, ordenado y muy utilizable.
Representación y rendimiento, a la vez.
La tecnología que la empresa quería mostrar no se exhibe como decorado, sino que estructura el edificio: aparece en la instalación, en la iluminación y en el equipamiento de los puestos. La sede no enseña la técnica, la incorpora; por eso la imagen de competencia que proyecta resulta creíble.
Las Oficinas Urbaestilo no separan imagen y función. La piel cerrada representa; el interior luminoso produce. Esa coherencia conecta con otras sedes del estudio, como las Oficinas grupo Zahonero o las Oficinas ISISI, donde implantación, uso y expresión construida se deciden juntos.
El resultado es una sede sólida hacia fuera y serena hacia dentro. La economía de medios —un volumen compacto, unos huecos medidos y un interior blanco trabajado con luz— basta para que la arquitectura represente a la empresa y, a la vez, mejore el trabajo que alberga. Lo valioso no es la imagen, sino que esa imagen sea consecuencia de cómo está hecho y usado el edificio. Una empresa que pedía parecer sólida y avanzada obtiene un edificio que lo es, no uno que solo lo aparenta.
Ficha técnica del proyecto.
Proyecto: Oficinas Urbaestilo
Tipología: Arquitectura corporativa y de oficinas
Fecha de proyecto: 2001
Localización: Elda, Alicante
Superficie: 280 m²
Empresa constructora: Sector Desarrollos S.L.
Autores: tamatestudio (pablo belda + tomás amat)
Diseño: Tomás Amat Guarinos, Pablo Belda Hernández
Colaboradores: Ángel Sánchez
Fotografía: Ramón Chomón