Showroom Curtidos Lajara.
Reforma interior de showroom y oficinas.
El Showroom Curtidos Lajara en Petrer interviene una nave industrial existente para transformar el acceso a las instalaciones de la empresa en un espacio que articula recepción, exposición y trabajo bajo una sola lógica espacial. El proyecto, firmado por tamatestudio en Petrer en 2017, parte de una condición concreta —acceso fragmentado, acabados heterogéneos, sin jerarquía construida— y la resuelve sin demoler ni revestir, sino introduciendo una pieza interior autónoma que reescala el contenedor existente. La intervención se mide en 215 m² y se construye con tecnocemento continuo, un sistema modular hexagonal como filtro expositivo y una piel de lamas verticales metálicas que unifica la fachada. La operación es de reescala, no de decoración.
Una pieza interior que reinterpreta la nave existente.
La decisión rectora del proyecto se lee en sección antes que en planta. El volumen industrial original disponía de una altura libre que el programa no requería, pero que tampoco convenía perder revestiéndola con un falso techo. La respuesta es una pieza interior plegada que desciende desde la cubierta, se aproxima al plano de acceso y se pliega sobre la zona de atención. No es un revestimiento ni un techo añadido: es una construcción autónoma que introduce una nueva escala intermedia dentro del contenedor existente. Su geometría articula la altura libre, reduce la dispersión del espacio y construye una secuencia clara entre exterior, recepción y zona de trabajo. La sección, que en la nave original era un dato pasivo, pasa aquí a operar como instrumento activo de organización del programa. Es la misma posición disciplinar que ordena otros encargos comerciales del estudio en el entorno cercano, como el Outlet Hispanitas en Petrer, donde el acceso también se construye desde una lectura precisa de la preexistencia.
Sistema hexagonal como filtro poroso, no como muro.
El sistema modular hexagonal que separa exposición y trabajo no es un elemento de mobiliario añadido sobre la arquitectura. Es un elemento de orden con espesor propio, que media entre ámbitos en lugar de cerrarlos. Cada hexágono funciona simultáneamente como casillero expositivo —pieles, muestras de curtido, paneles de color—, como almacenamiento real y como hueco visual que mantiene la continuidad entre zonas sin cancelarla. El conjunto resuelve con una sola operación lo que una solución convencional habría requerido en tres elementos distintos: un panel expositivo, un tabique separador y un mueble de almacén. La porosidad del sistema permite que la luz, la mirada y el aire atraviesen el plano sin perder la sensación de delimitación funcional. La identidad visual del cliente se inscribe así en la propia arquitectura, no como gráfica aplicada sobre paramentos neutros, sino como geometría construida con material y luz. La misma lógica de filtro con espesor aparece en otros interiores comerciales del estudio, como el Espacio Martinelli en Elche, donde la envolvente mide el recorrido del visitante hacia el producto.
Tecnocemento continuo y lamas metálicas: dos lógicas, una sola lectura.
El acabado interior se resuelve con tecnocemento ↗ aplicado como superficie continua sobre suelos, paramentos verticales y piezas principales —mostrador, peana, plano del techo plegado—. La elección reduce juntas y discontinuidades, refuerza la lectura unitaria del espacio y permite que la luz se distribuya de manera homogénea sin contrastes técnicos que disputen la percepción del conjunto. En la fachada, la decisión es distinta pero coherente: una piel continua de lamas verticales metálicas absorbe la heterogeneidad previa del cerramiento industrial, oculta los desajustes de carpinterías heredadas y reordena la imagen exterior bajo un solo gesto. El acceso se marca con un retranqueo puntual, sin gestos añadidos. Las dos lógicas —tecnocemento al interior, lamas al exterior— responden a problemas distintos, pero comparten un principio común: priorizar la continuidad sobre la composición y la lectura única sobre el conjunto fragmentado.
Iluminación perimetral plegada y geometría reescalada.
La iluminación del Showroom Curtidos Lajara en Petrer se integra en la propia geometría plegada de la pieza interior. Líneas continuas alojadas en los pliegues emiten luz indirecta sobre el techo y las superficies adyacentes, sin aparatos colgantes ni empotrados visibles. La decisión tiene dos consecuencias proyectuales precisas. La primera, perceptiva: la luz acompaña el descenso de la geometría plegada y revela su espesor; alcanza mayor intensidad sobre el plano de trabajo del mostrador, queda contenida en los pliegues del techo y mantiene un fondo más neutro en las zonas operativas. La segunda, técnica: la fuente lumínica desaparece detrás del propio elemento arquitectónico y queda integrada en la construcción, no añadida sobre ella. La iluminación deja así de ser un elemento de servicio independiente y pasa a formar parte del sistema construido del proyecto, en la misma línea de trabajo que define la producción reciente del estudio.
Ficha técnica del proyecto.
Proyecto: Showroom Curtidos Lajara
Localización: Petrer, Alicante
Tipología: Reforma interior · showroom y oficinas.
Año: 2017
Materiales: tecnocemento, lamas verticales metálicas, sistema modular hexagonal, iluminación indirecta integrada
Empresa constructora: Sector Desarrollos S.L.
Autores: tamatestudio (pablo belda + tomás amat)
Diseño:
Tomás Amat Guarinos
Pablo Belda Hernández
Colaboradores:
Ángel Sánchez
Fotografía:
Alberto Hérnandez